Un diálogo entre la música medieval y el jazz, la crónica de cine de Cannes, las anécdotas de Da Vinci y un ritual de aves perdidas

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Dolores García Ruíz y El vuelo de Leonardo
Dolores García Ruíz y su nueva entrega de la serie de su espacio “El Vuelo de Leonardo”: “Leonardo entre la Guerra y la Ciencia (1500-1516)
Por Dolores García Ruíz: El inicio del siglo XVI representó para Leonardo da Vinci un período de profunda reconfiguración intelectual, creativa y personal. Tras casi dos décadas de relativa estabilidad en Milán bajo el mecenazgo de Ludovico Sforza, el colapso del ducado a manos de las tropas francesas en 1499 arrojó al maestro, que ya rondaba los cincuenta años, a una realidad fragmentada y hostil. Lejos de encontrar un refugio definitivo en su Florencia natal o en los centros de poder de la península itálica, Leonardo se vio inmerso en una dinámica errante, supeditado a las urgencias de la guerra, los cambios de regímenes políticos y las incomprensiones de sus contemporáneos. En este nuevo capítulo de El Vuelo de Leonardo, hemos recorrido junto a Leonardo su tránsito entre 1500 y 1516, un período en el que la pintura dejó de ser su ocupación exclusiva para convertirse en campo de experimentación en búsqueda de conocimiento. A través de este recorrido, vemos cómo las dificultades económicas, el desencanto con la política florentina, las disputas artísticas y las tensiones institucionales condicionaron su producción, empujándolo a una constante evolución que transformaría el arte de la pintura en una verdadera ciencia de la visión y revolucionaría la ingeniería civil y militar. Dolores García Ruíz.

Dolores García Ruíz, en su espacio de hoy de “El vuelo de Leonardo”, nos ha llevado por el periodo de vida del artista de 1500 a 1516. En esta serie dedicada a mostrarnos los aspectos más interesantes de la vida del artista, alguno de ellos solo conocidos, hasta el momento, por los investigadores más rigurosos de Leonardo, entre los que se encuentra Dolores, que es miembro, y la única mujer, del equipo internacional de expertos en Leonardo da Vinci de The Mona Lisa Foundation de Zúrich. Así mismo, es la creadora de la Asociación Cultural Mona Lisa España, que también preside, y cuyo objetivo el estudio y difusión del retrato La Primera Mona Lisa y su entorno histórico- social, especialmente en Valencia.

Dolores García es autora de los ensayos, Las claves de La Monna Lisa, que fue incorporado en 2012 a la biblioteca para investigadores del museo del Louvre por el propio curador de La Gioconda, M. Vicent Delieuvin; La Gioconda: un retrato en relieve; Leonardo, in relievo: la perfección del alma a través de la pintura. En 2020 publicó y presenta en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Valencia su investigación, Valencia y su arte de la seda en La Gioconda o La Mona Lisa de Isleworth: la respuesta al enigma de las Giocondas.

Dolores García Ruíz, además de narradora y ensayista premiada, es académica de tres entidades internacionales: la Academia Internacional de Ciencias, Tecnología, Educación y Humanidades (AICTEH), de la Academia Norteamericana de Literatura Moderna Internacional (ANLMI) y de la Academia de Letras y Artes de Guinea-Bissau (ALAGB).

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Eva Peydró y su crónica del Festival de Cannes
Crónica del 79.º Festival Internacional de Cannes por Eva Peydró

Javier Ambrossi y Javier Calvo fueron reconocidos por La bola negra a la mejor dirección ex aequo con Pawel Pawlikowski por Fatherland: Tras doce intensos días de festival, el 79º Festival de Cannes cerró una edición marcada por la ausencia de un favorito indiscutible y por una competición especialmente densa y heterogénea. El jurado presidido por Park Chan-wook optó por un palmarés de consenso, equilibrado entre grandes autores consagrados y nuevas voces, premiando películas atravesadas por temas como la memoria histórica, la identidad, la libertad sexual, el poder y las fracturas sociales.

La gran vencedora fue Fjörd, del rumano Cristian Mungiu, que obtuvo la Palma de Oro y convirtió al director en uno de los pocos cineastas que han ganado dos veces el máximo premio de Cannes. La película, rodada en Noruega, aborda el choque cultural entre una familia rumana ultrarreligiosa y las estrictas leyes noruegas de protección infantil. Mungiu vuelve así a uno de sus temas habituales: el conflicto moral entre sistemas de valores incompatibles, aunque esta vez desplazando la acción fuera de Rumanía y sustituyendo la corrupción institucional de sus anteriores obras por un sistema que funciona precisamente con excesivo rigor. El Gran Premio fue para Minotauro, el esperado regreso del ruso exiliado Andrey Zvyagintsev tras años de enfermedad y silencio cinematográfico. Inspirada libremente en La femme infidèle de Claude Chabrol, la película combina thriller pasional y crítica política en una Rusia marcada por la guerra, la corrupción y las estructuras de poder. Durante la gala, Zvyagintsev aprovechó el escenario para pedir públicamente el fin de la guerra entre Rusia y Ucrania, en uno de los momentos más políticos y comentados de la ceremonia.

Uno de los gestos más significativos del jurado fue el premio ex aequo a la mejor dirección. Los españoles Javier Ambrossi y Javier Calvo fueron reconocidos por La bola negra, una ambiciosa exploración de la memoria histórica española, la represión sexual y el legado de Lorca a través de tres líneas temporales. Compartieron el galardón una sofisticada reflexión sobre Thomas Mann, el exilio alemán y la identidad europea en la posguerra. El contraste entre la exuberancia emocional de los Javis y la austeridad formal de Pawlikowski convirtió este premio compartido en uno de los grandes símbolos del festival: dos formas radicalmente distintas de entender el cine europeo contemporáneo. Para Ambrossi y Calvo, el reconocimiento supone además un salto definitivo desde el fenómeno cultural televisivo hacia la gran liga del cine de autor europeo. El premio al mejor guion recayó en Notre salut, del francés Emmanuel Marre, una crónica despiadada sobre la Francia de Vichy y la colaboración con el Tercer Reich. La película dialogó indirectamente con Moulin de László Nemes, centrada en Jean Moulin y la Resistencia francesa. Mientras Nemes optaba por el héroe histórico, Marre se concentraba en la mediocridad moral y el oportunismo político de la ocupación. El Premio del Jurado distinguió a The Dreamed Adventure de Valeska Grisebach, consolidando a una cineasta cuya filmografía escasa pero rigurosa sigue explorando desplazamientos culturales y relaciones humanas desde una mirada profundamente humanista. En interpretación, el jurado evitó premiar actuaciones individuales y apostó por dúos actorales. Virginie Efira y Tao Okamoto fueron reconocidas por All of a Sudden de Ryusuke Hamaguchi, mientras que Emmanuel Macchia y Valentin Campagne recibieron el premio masculino por Coward de Lukas Dhont.

Fuera de competición, destacó la Cámara de Oro para Ben’Imana de Marie-Clémentine Dusabejambo, una poderosa aproximación al trauma histórico ruandés y a la posibilidad de reconciliación tras la violencia étnica. Más allá de los premios, Cannes 2026 dejó la sensación de un festival preocupado por la memoria, las identidades nacionales, el legado histórico y los conflictos ideológicos contemporáneos. Un palmarés discutible, como siempre, pero también representativo de las películas que marcaron realmente esta edición.

Eva Peydró es filóloga, traductora, periodista cultural, escritora, crítica y jurado internacional de cine, miembro de FIPRESCI (Federación Internacional de Prensa Cinematográfica) y de FEDEORA, (Asociación de Críticos de Cine de Europa y Mediterráneo). Es la fundadora y directora de la revista de cultura «El Hype»; ha publicado dos libros de literatura juvenil, es coautora del ensayo, “¡Ficciones las justas! Ensayo sobre la nueva sensibilidad”, sobre el tema de la cancelación y ha escrito uno de los capítulos del libro colectivo, “100 años con Brando”. Con su último libro, el ensayo, “El último tango en París. Un escándalo entre dos siglos” (Tirant lo Blanch 2025), está teniendo un gran reconocimiento.
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Actuación de Baptiste Bailly
Exquisita actuación del pianista y compositor Baptiste Bailly grabada en la Sala Clemente y nos ha presentado su CD “Amour Courtois” un diálogo entre el jazz, la improvisación, las músicas del mundo y la música medieval:

Baptiste Bailly, pianista, compositor y arreglista francés ha estado de nuevo con nosotros para presentarnos su nuevo disco, Amour Courtois. Él no solo interpreta la música. Él parece escucharla venir desde muy lejos, como si las melodías habitaran un lugar antiguo y secreto, y supiera cómo traerlas hasta nosotros y transformar el sonido en una experiencia profundamente humana, haciendo que sintamos que la música está viva, que respira y nos invita a respirar con ella. La entrevista y su actuación, han sido grabadas en la maravillosa Sala Clemente, acompañados por la inestimable compañía y las sabias palabras de Javier Clemente, rodeados de pianos, maderas, resonancias y silencios. Baptiste es un artista profundamente libre, delicado y luminoso, cuya música parece caminar siempre entre mundos: entre Francia y el Mediterráneo, entre el jazz y el flamenco, entre la improvisación y la memoria, entre la Edad Media y el instante presente.

Bailly es autodidacta, compositor antes incluso que pianista, descubrió el piano a los quince años impulsado por la necesidad íntima de crear “microcosmos musicales”. Desde entonces, ha ido construyendo una voz propia, profundamente honesta, alimentada por el impresionismo francés, Bach, el jazz moderno, el flamenco, la música celta, las músicas tradicionales mediterráneas y la música medieval. Valencia fue importante en su vida y en su arte. Aquí encontró músicos, amistades y una manera abierta y mestiza de entender la creación. Y quizá por eso su música nunca suena a frontera porque convierte el sonido en un lugar de encuentro, de memoria y de verdad.

Hoy nos ha presentado Amour Courtois, un disco verdaderamente extraordinario. Un viaje imaginario hacia un siglo XIV íntimo y contemporáneo, donde las temas de Machaut, Binchois, Landini, Alfonso X el Sabio o Jehan de Lescurel, renacen desde la sensibilidad actual. No como reconstrucción histórica, sino como respiración viva. actual. No como reconstrucción histórica, sino como respiración viva. Junto al excepcional Matthew Baker y al inmenso Efrén López, crea un espacio suspendido en el tiempo: un diálogo entre piano, voz e instrumentos antiguos donde conviven el jazz, la improvisación, las músicas del mundo y la música y la poesía medieval. Sobre la creación del disco nos dice que es un proyecto que: “Me ha llevado mucho tiempo. La primera vez que escuché música medieval fue a los 18 años: Estaba estudiando musicología en Francia y a la vez en el conservatorio de jazz. Escuchar la música medieval entonces me tocó de una manera muy profunda y desde entonces estoy pensando qué podía hacer con esto conjuntándolo con mi cultura contemporáneo. Me ha costado 15 años de procesar y encontrar la fórmula y creo que podemos hablar de los conceptos de los estándares que se tocan en jazz. No buscamos el sonido original, buscamos la esencia de la canción que, instrumentalmente se define mucho en la melodía, y a partir de esto intentamos expresarnos de manera íntima alrededor de esta canción. Y un día pensé ¿por qué no lo hacíamos con canciones del siglo XIV? Y ese fue el principio de esta historia”. Junto a Éfren López, que toca el barítono, y Matthew Baker, lo hace con instrumentos antiguos (oud, zanfona, laúd), hicimos una parada en un lugar mágico: la abadía de Fontfroide. Y llevados por la delicadeza y la profundidad de estas melodías, buscamos, a través de nuestros instrumentos y nuestras culturas, dar lugar a un suave ensueño: el de un tiempo suspendido, donde aún resuenan los susurros de siglos pasados”. Nos dice que ha intentado hacerlo con un profundo respeto a la música medieval histórica. Para ello investigó y escuchó música medieval durante años.

Con Amour courtois, el pianista Baptiste Bailly da vida a obras maestras de la música medieval profana del siglo XIV y principios del XV (Machaut, Lescurel, Binchois, Landini, Vitry, etc.). Interpretado por un trío inusual, piano, barítono e instrumentos antiguos, este proyecto ofrece un encuentro único, un diálogo entre piano, voz e instrumentos antiguos donde conviven el jazz, la improvisación, las músicas del mundo y la música y la poesía medieval.

Cuando ha llegado el momento de la actuación de Baptiste Bailly en un maravilloso piano de cola, en la acogedora Sala Clemente, es como si el tiempo se hubiera suspendido y hemos viajado muchos siglos… La música de Baptiste Bailly tiene algo muy raro y muy valioso: no necesita imponerse para conmover. Respira, escucha, deja espacio. Y quizá por eso “entra” tan hondo. Amour Courtois nos recuerda que las emociones esenciales del ser humano, el amor, la espera, el deseo, la melancolía, la belleza, siguen siendo las mismas, aunque cambien los siglos, los instrumentos o las palabras. Una vez más, ha sido un privilegio escuchar en directo a Baptiste Bailly. Él nos dice que el martes 2 de junio actuará con Éfren López y Matthew Baker,en la Fundación Cañada Blanch de Valencia para presentar, Amour Courtois. El día 7 lo hará en la Sala Matisse a piano solo.


Gracias, Baptiste Bailly, por tu sensibilidad, por tu honestidad artística y por esta música que parece tender puentes invisibles entre tiempos, culturas y almas. Y gracias también a Clemente Pianos, y a esta preciosa Sala Clemente, por acoger encuentros donde la música todavía puede ser un lugar de verdad y de belleza compartida.

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Palabra de poeta con Magda Pinilla
La poeta colombiana Magda Pinilla en el espacio Palabra de poeta: Magda Pinilla nacida en Cúcuta, Colombia), es poeta y docente, Magíster en Literatura y Licenciada en Idiomas Modernos de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, participó en el Taller de Narrativa R.H. Moreno Durán, Red Nacional De Talleres (RENATA), Tunja. Fue colaboradora y realizadora del programa radial Literario Ciudad Sumergida de la emisora de la UPTC. Fue una de las ganadoras de la Convocatoria de la Secretaría de Cultura y Patrimonio de Boyacá, Estímulos, a obras literarias de Escritores del Departamento. Obtuvo el tercer puesto en el Concurso Departamental de cuento La Pera de Oro 2023. Obtuvo Mención de honor convocatoria del 32º Festival Internacional de Poesía de Medellín, 2022. Fue una de las ganadoras de la convocatoria Nacional de mujeres poetas del XXXI Encuentro de mujeres poetas de Cereté 2024.

Es autora de los libros: Emily Dickinson, Caja al abismo, Editorial Académica Española (2016); El lugar exacto de mi noche, Épica Ediciones (2020) y Ritual de aves perdidas, Burdelianas Poetry (2022).


Poemas suyos han sido incluidos en antologías como: Cuerpos habitados, Ediciones Exilio; El paisaje que soy, antología digital del taller del Horizontes poéticos (2021); Desde la luz preguntan por nosotros, Panorama de poesía colombiana contemporánea, Fundación Pablo Neruda, Chile; Luz al vórtice de las palabras: cartografía poética de mujeres colombianas, Escarabajo editorial (2022); Partículas insomnes, El Ángel Editor, Ecuador (2022); Revista Prometeo 117-118, Memoria del 32º Festival Internacional de Poesía de Medellín; Antología Relata 2023, Red de escritura creativa y de tertulias literarias, Ministerio de Culturas, las Artes y los Saberes (2023). Morir es un país que amabas. Antología en solidaridad con los Líderes y Lideresas Sociales asesinados en Colombia, Abisinia editorial-Escarabajo Editorial (2024); Memoria del Encuentro Internacional de Mujeres Poetas Cereté, Revista Cultural Esteros, Uruguay (2025); Antología del XXXI Encuentro nacional e internacional de mujeres poetas de Cereté, Ediciones Corazón de Mango, Bogotá (2025). Poemas suyos han sido incluidos en antologías como: Cuerpos habitados; El paisaje que soy; Desde la luz preguntan por nosotros, Panorama de poesía colombiana contemporánea; Luz al vórtice de las palabras: cartografía poética de mujeres colombianas; Partículas insomnes; Revista Prometeo Memoria del 32º Festival Internacional de Poesía de Medellín; Antología Relata 2023; Morir es un país que amabas; Memoria del Encuentro Internacional de Mujeres Poetas Cereté, Antología del XXXI Encuentro nacional e internacional de mujeres poetas de Cereté.
Xavier Oquendo Troncoso (Ecuador)hace una hermosa presentación de Ritual de aves perdidas: “Este es un libro geométrico. Cada punto nos lleva a otro, hasta formar la figura exacta. Es como si cada poema de Magda Pinilla diera unas vueltas concéntricas alrededor de una idea poética, en medio de sus significaciones, de su misterio, de su densidad, de su inteligencia. Es como ser testigo de la vuelta del devenir. Estos poemas están dotados de un ritmo preciso. Poemas conceptuales que podrían resolver enigmas. Una enorme sensibilidad dicta una verdad sorprendente. No deja de causar admiración el espeso pensamiento, sobre los pájaros, que recorre estas líneas versales y estos momentos eternos que crea la poesía afinada con el preciso tono del que se sostiene en el silencio. Es como si nada estuviese demás en su discurso poético y, sin embargo, hay una cantidad de formas que se aglutinan en diversas lecturas interpretativas.”

Por su parte Gabriela Rosas (Venezuela), dice con respecto a este libro: Ritual de aves perdidas es, en su unidad, una despedida a cuerpo presente. Eros apuntala el poema, no hace falta nombrar a la mujer para que exista, el poema habla con exactitud, totalmente desnudo. Se siente a fondo el dolor que permanece porque no hay moneda para librarlo, durante toda la lectura. Sin máscaras ante la bandera que no es cielo. La tierra que llama a Magda Pinilla es el poema. A través del cuerpo, para ser el poema, para evocar lo preciso: el temblor, la sal, toda la sal, la lluvia de los cuerpos, su boca, el poema como saldo, cuenta pendiente que se honra, para seguir transitando con hondura el lenguaje mientras se prende en llamas, mientras riega sus flores y honra lo perdido.
La poesía de Magda Pinilla ha sido leída como una escritura del silencio, de la imagen y de la búsqueda obstinada de una palabra exacta. Sobre su obra se ha dicho que parece el resultado de “media vida dedicada a excavar el lenguaje” y de una autora que trabaja “obsesivamente para descubrir las palabras, la música exacta”. En sus poemas, el cine, la noche y la memoria se cruzan con una sensibilidad contenida, casi secreta, donde cada imagen parece suspendida justo antes del estallido. Para Pinilla, la poesía parece nacer allí donde el lenguaje tiembla: entre el deseo de salvar algo y la certeza de su fragilidad. Quizá por eso insiste en que “la palabra salva”, aunque sabe también que “la cárcel son las palabras”. Su escritura habita precisamente esa tensión: la de quien sigue nombrando aun cuando todo amenaza con desaparecer. La poesía parece ser, al mismo tiempo, refugio y abismo, una poética atravesada por la tensión entre salvación y derrumbe. La poesía de Magda Pinilla tiene algo muy delicado y muy hondo; cuanto más se la lee, más aparecen esas capas de silencio y de imagen que la sostienen.

Pegando la Hebra, dirige y presenta, María Vicenta Porcar, control de sonido, Juan Lafuente. 99.9 Valencia Radio FM Valencia (España) y www.la999.es. Podcast: en la web y App de la emisora, Ivoox, Spotify, Youtube, etc.
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