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Pegando la Hebra

Entrevistas a Rosa Montero, Alejandro Palomas y Sara Mansanet, con la poeta Tilsa Otta, Almudena Gutiérrez y la revista Pasar página

micMaría Vicenta Porcartoday05/11/2026 7

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    Entrevistas a Rosa Montero, Alejandro Palomas y Sara Mansanet, con la poeta Tilsa Otta, Almudena Gutiérrez y la revista Pasar página María Vicenta Porcar


La alta literatura, la poesía, el cine del Mediterráneo y una revista cultural, han tomado la radio en PLH

En el programa de hoy: Almudena Gutiérrez directora de la revista cultural Pasar página nos ha traído los contenidos del mes de noviembre con el que celebran el número 100 de esta prestigiosa publicación; Sara Mansanet, directora de la Mostra de Valencia Cinema del Mediterrani, nos cuenta los contenidos de la 41 edición, que se celebra del 3 al 15 de noviembre; Alejandro Palomas ha presentado, «Casa», una novela profundamente humana sobre los vínculos que nos sostienen,  los lugares que nos construyen y la huella que dejamos en los que amamos; Rosa Montero lo ha hecho con, «Un día En la vida de Clarita«, que enlaza la novela psicológica, la sátira social, la comedia, el thriller, la novela de transformación; en Palabra de poeta,  la invitada de esta semana ha sido, Tilsa Otta, escritora, realizadora, poeta y creadora multidisciplinar peruana.

 

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Entrevista a Sara Mansanet y la 41ª edición de la Mostra Cinema del Mediterrani:

Sara Mansanet, directora de la Mostra de Valencia Cinema del Mediterrani, nos presenta este gran evento: El Mediterráneo es un mar que nos une y nos separa. En sus orillas se han levantado civilizaciones, se han cruzado culturas, lenguas y religiones, pero también se han escrito historias de éxodos, conflictos, desigualdades y resistencias. Es un territorio lleno de belleza y de heridas. Y el cine, desde siempre, ha encontrado en él un extraordinario lugar donde contar la condición humana. La Mostra de València Cinema del Mediterrani vuelve a abrir esa ventana al mundo. Una cita que nos invita a descubrir cinematografías que con frecuencia quedan fuera de los circuitos comerciales, a encontrarnos con otras realidades y a reconocer, en historias aparentemente lejanas, algo que también nos concierne. El cine como una forma de mirar el Mediterráneo, de escuchar sus contradicciones y de comprender a quienes lo habitan. Del 3 al 14 de noviembre, su 41.ª edición reúne 155 proyecciones, seleccionadas entre las cerca de 700 propuestas recibidas. Doce largometrajes compiten en la Sección Oficial por la Palmera de Oro. Todos son estrenos en España y tres de ellos, producciones valencianas, llegan con estreno mundial. Esta edición pone el acento en el talento emergente, las nuevas narrativas, las realidades incómodas y una presencia cada vez mayor de la autoría femenina: el 58 % de las películas seleccionadas en la Sección Oficial están dirigidas por mujeres.

Al frente de esta aventura cinematográfica está Sara Mansanet, historiadora del arte, gestora cultural, investigadora y una profesional que conoce bien el universo de los festivales. Desde 2012 vinculada a La Cabina, festival que dirigió desde 2017, ha trabajado también en Cinema Jove y en distintos proyectos de investigación, creación y difusión audiovisual. Desde abril de 2025 es subdirectora de Cinematografía y Audiovisuales del Palau de la Música de València y directora de la Mostra. Sara Mansanet reúne dos perspectivas: la de quien conoce el cine desde la investigación, la gestión y la programación de festivales, y la de quien ahora tiene la responsabilidad de dirigir una Mostra con una identidad cultural muy definida. Es gestora cultural especializada en el ámbito cinematográfico y audiovisual. Es licenciada en Historia del Arte por la Universitat de València, máster en Gestión Cultural y doctoranda en Industrias de la Comunicación y Culturales por la UPV. Ella nos dijo que “quería ser arqueóloga y acabé licenciándose en Historia del Arte con vocación de guía turístico. Luego hace un máster de Gestión Cultural y mi vida giró hacia la producción audiovisual y los festivales de cine, centrando desde ese momento mi desarrollo profesional en ese campo”. Con ella hemos hablar de cine, de las decisiones que hay detrás de una programación, de las voces que llegan desde las distintas orillas del Mediterráneo y de la responsabilidad de construir un festival que no se limite a exhibir películas, sino que propicie encuentros, preguntas y nuevas formas de mirar.

Sara nos ha ido hablando de casa una de las 12 películas de la Sección Oficial, de cómo se han ido construyendo la cuidada programación. Estas son la 12 seleccionadas: Hear the yellow (Turquía. 2026.), Dirección: Banu Sivaci; Honey bunny (Croacia y Serbia. 2026.). Dirección: Igor Jelinović; Keep me in mind (Italia. 2025). Dirección: Alberto Palmiero; Chronicles from the siege (Argelia, Francia y Palestina. 2026). Dirección: Abdallah Al-Khatib; My father’s scent. (Egipto, Noruega, Francia, Arabia Saudí, Suecia y Catar. 2025). Dirección: Mohamed Siam; At no cost (Grecia. 2026). Dirección: Mary Bouli; A turkish case: (Turquía y Francia. 2026). Dirección: Hüseyin Aydin Gürsoy; Al baraneya (Países Bajos, Egipto, Bélgica y Arabia Saudí.) 2026. Dirección: Ashgan El-Hamus; Shana. (Francia. 2026). Dirección: Lila Pinell, Todas ella estrenos en España. Ha habido tres estrenos mundiales de films españoles, valencianos: Els dies clars. (España. 2026). Dirección: Sandra Ferrús; La gran fiesta del cine (España. 2025). Dirección: Toni Agustí y María S. Torregrosa; y Calle de los ángeles (España. 2026). Dirección: Silvia Rey. La Sección Xaloc es la del Premio del Público con películas de Italia, España, Líbano, Portugal, Grecia o Alemania. La Sección La Cabina, ofrece un espacio a 10 mediometrajes con películas de Portugal, Francia, Marruecos, Líbano, Reino Unido, Francia y Grecia: En La Finestra tienen cabida los cortometrajes y los Largometrajes de cineastas que rueden sus películas en valenciano, Y en Focus, se rinde homenaje a cineasta egipcio, Youssef Chahine, y a directora francesa, Jocelyne Saab. También hay proyecciones especiales:  con Carta Blanca, una selección de José Antonio Hurtado, de 8 grandes películas; y otras proyecciones especiales. Sara Mansanet ha destacado que la Palmera de Honor del Festival, ha recaído en la excelente directora Icial Bollaín. También ha recordado que se celebra el Congreso de Música de Cine en el Palau de la Música, una de las sedes de la Mostra, junto a la Filmoteca, los cines Babel o los ABC Park. Una Mostra de Valencia, orgullo de la ciudad.

 

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Almudena Gutiérrez y la revista Pasar página:

Almudena Gutiérrez y Marina Collazo, directora y subdirectora de revista Pasar página en Pegando la Hebra. Por Almudena Gutiérrez y Marina Collazo: Hola, buenas tardes, amigos oyentes de Pegando la Hebra. Este mes vengo a presentaros un número muy especial, porque no solo es nuestro cumpleaños, nueve años desde ese 1 de noviembre de 2017, sino que hemos llegado al número 100, un hito que no nos habíamos imaginado ni en sueños. Como digo en mi editorial, muchos han sido los colaboradores que nos han ayudado a llegar hasta aquí, a todos ellos los hemos querido homenajear en una tarta y, sobre todo, darles las gracias a nuestros lectores, que son y serán siempre nuestra razón para seguir adelante.

En portada, el precioso dibujo que, para esta ocasión ha hecho nuestra colaboradora y amiga Marisa García Borge, y tres entrevistas con personas «de la casa»: Víctor Fernández Correas y su novela Desiderium; Arwen Grey y El sueño de Kate y Mayte Esteban con Los cerezos de Central Park. Hemos llegado al final de la novela por entregas Una dama sin honor, que ha sido el particular homenaje de Arwen Grey a la gran Jane Austen. También damos por acabada la sección Precursoras, con Almudena Grandes.

Como cada mes, encontraréis reseñas de novelas, cuentos infantiles, películas, series, teatro, poemas, relatos, historias curiosas, actualidad cultural… una oferta muy completa para todos los gustos. También, como este número es especial, un relato y un editorial de cierre de nuestra subdirectora y, sobre todo, amiga, Marina Collazo, pero esto os dejo que os lo cuente ella.

Hola, amigos de Pegando la Hebra, y hola a todos sus oyentes: Como ha contado Almudena, este es número muy especial para Pasar Página. Llegar al número 100, siendo unos aficionados como lo somos, tiene mucho mérito y es todo un logro para nosotros. Por este motivo, he elegido crear un relato en el que he reunido a la Redacción actual y a algunos anteriores, así como como a los colaboradores actuales y a algunos antiguos. Era imposible hacerlo con todos, al menos para mí, y por ello he elegido a los que más tiempo llevan o más tiempo han estado en nuestras páginas.  Normalmente no tenemos la posibilidad de reunirnos físicamente y quería homenajearlos de alguna manera. Se me ocurrió hacerlo así. En la última página de la revista, este mes va un editorial firmado por mí, algo que no es habitual, pero no podía faltar mi agradecimiento a nuestra fundadora y amiga Mercedes Gallego. Sin ella no existiríamos como revista, la idea fue suya y ella es la que nos embarcó en esta aventura que acabo siendo maravillosa.

Desde Pasar Página también queremos agradecer este mes la colaboración especial del escritor Paco Gómez Escribano con su opinión sobre la película de la que más se habla últimamente: La bola negra. Queridos amigos y lectores, gracias inmensas por hacernos alcanzar el número 100. A ti, Almudena, directora y amiga, qué decirte. Gracias por todo, caminar de tu mano en este proyecto está siendo todo un lujo. Queremos recordaros que podéis encontrarnos en redes sociales con el nombre de Pasar Página, así como en el blog: Revista Pasar Página. Gracias por tanto y nos seguimos leyendo en el siguiente número.

Pasar Página

 También estamos en la página de Pegando la Hebra, sigue siendo un lujo entrar cada mes en esta casa para contaros nuestras novedades. Esperamos que los oyentes de Pegando la Hebra se conviertan en lectores de Pasar Página. Amigos oyentes, hasta el próximo mes, nos leemos en el 101.

 

 

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Entrevista a Alejandro Palomas y “Casa”

Alejandro Palomas nos ha presentado Casa, una novela hermosa, profunda y sanadora: Las palabras, a veces, nos construyen una casa por dentro. Palabras que guardan la voz de quienes amamos, la memoria de lo vivido y aquello que, aun cuando parece perdido, continúa acompañándonos. Él conoce bien ese territorio. Es novelista, sí, pero también poeta; y quizá por eso, cuando escribe, las palabras parecen escuchar antes de decir, detenerse antes de nombrar. Hay en su escritura una sensibilidad que busca lo que late debajo de las historias, allí donde la emoción todavía no ha encontrado su forma. Ahora nos ha traído una novela en la que una niña y su abuelo comparten un lenguaje que va más allá de las palabras. El bosque, los árboles, una libreta y una casa familiar se convierten en espacios donde aprender a cuidar, a escuchar y a comprender que los vínculos más hondos no siempre necesitan explicarse. La novela es, Casa, la niña, Mika, el abuelo, Mateo y el autor de esta joya, Alejandro Palomas. Ya estuvo con nosotros hablando de Esto no se dice, un libro autobiográfico con el que nos regaló una conversación preciosa y profunda. Nos acercamos entonces a una zona delicada de la experiencia y de la memoria. Hoy volvemos a encontrarnos con él desde la ficción, pero también desde esa frontera tan fértil en la que la vida se transforma en literatura. Porque ¿qué es, en el fondo, una casa? ¿Un lugar al que regresar, las personas que la habitan, aquello que recordamos? ¿O quizá el espacio invisible que alguien construye dentro de nosotros y que seguimos llevando, incluso cuando ya no está?

Casa es una novela en la que los silencios, los vínculos familiares y lo que se transmite de una generación a otra tienen una presencia decisiva.  Con Alejandro hemos hablado cómo la novela se construye alrededor de Mika, una niña de siete años, y de su abuelo Tadeo. Tras la separación de sus padres, vive con su padre, Pedro, en la antigua casa familiar, a la que va a vivir el abuelo cuando este sufre un grave episodio que le impide hablar y moverse. También Rolo, el perro, forma parte de la familia. Y ahí surge, entre otras, la pregunta de cómo se mantiene vivo un vínculo cuando las formas habituales de comunicarse dejan de ser posibles.  De ello, hemos conversado con Alejandro Palomas, y de otros grandes temas de la novela: la naturaleza como aprendizaje. El bosque, se convierte en un espacio esencial para Mika y Tadeo con la regeneración de la tierra, el cuidado de los árboles y la libreta en la que el abuelo transmite sus enseñanzas, van dando forma a una relación que no depende únicamente de las palabras; de la casa y la memoria familiar; del silencio y la comunicación y el peso que cobran la presencia, los gestos, los rituales y la memoria; de la pérdida y la continuidad con la separación, la enfermedad, la ausencia o la muerte y de cómo los vínculos pueden encontrar otras formas de comunicación; de la transmisión entre generaciones, de qué recibimos de quienes nos preceden y qué permanece cuando ya no podemos comunicarnos con ellos como antes; de la importancia del bosque en la novela cuya dimensión va más allá de la familia: cuidar es respetar los tiempos del otro, aceptar que no todo está bajo nuestro control y comprender que algo puede continuar transformándose incluso cuando no estamos presentes.

Escuchar su relación con la infancia, la imaginación, la reconstrucción familiar y el futuro; de cómo ha construido con Mika una voz literaria que recupera la libertad de la infancia para preguntar aquello que los adultos han aprendido a evitar. en una entrevista reciente, el autor ha explicado que Mika procede de distintas observaciones y también de su propia memoria infantil; de que las relaciones entre las relaciones entre personajes es la verdadera arquitectura emocional de Casa: la relación de reciprocidad entre Tadeo y Mika, él le ofrece un modo de mirar y ella le ofrece una razón para seguir mirando; Pedro y Tadeo, el amor que no encuentra fácilmente las palabras para hablar de lo más íntimo, más aún después del accidente; Mika y Pedro y de cómo este puede protegerla  sin impedir que la niña viva, ni amenazar la relación con el abuelo; Mika y Jessyca, su madre, que vive muy lejos y de cömo el afecto puede mantenerse incluso cuando la convivencia y la presencia cotidiana cambian; Pedro y Jessica cuya relación cambia de forma, pero siguen existiendo necesidades, expectativas y dificultades de comunicación, Mika, Rolo y Lucía que convierten su relación en una comunidad de escucha. Unos personajes y unas relaciones que nos hacen reflexionar, y que son, si se les da ese lugar, elementos de sanación y regeneración personal.

El título de la novela adquiere una dimensión más profunda porque la casa física y la casa afectiva no coinciden necesariamente y esta aparece como sistema emocional: ¿qué hace que un espacio se convierta en un lugar de pertenencia? El bosque amplía esa metáfora. Ambos comparten una misma pregunta: ¿cómo crear las condiciones para que algo pueda crecer ahí sin pretender dominar por completo su destino? ¿Qué sucede con los silencios cuando no se consigue expresar lo que se siente y qué hacer con ello? Casa es una novel hermosa, poética, que respira sabiduría en cada página, una novela “profundamente humana sobre los vínculos que nos sostienen, los lugares que nos construyen y la huella que dejamos en los que amamos”. Después de leerla, persiste un sentimiento de agradecimiento, de calma de serenidad ante la belleza del fondo y la forma que habita en las páginas de Casa de Alejandro Palomas. “Bosque. Antes había bosque.”

 

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Entrevista a Rosa Montero y “Un día en la vida de Clarita:

Entrevista a Rosa Montero que viene “acompañada” de la protagonista de su última novela: “Un día en la vida de Clarita”, una novela diferente a todas las de esta autora excepcional: Ha pasado treinta años aprendiendo a ocupar el menor espacio posible. Treinta años llegando a la misma hora, haciendo las mismas cosas, observando sin ser observada, soportando pequeñas humillaciones que, una tras otra, van dejando a una persona sin sitio dentro de sí misma. Hasta que llega el último día. Y resulta que aquel día, precisamente aquel día en el que todo debería terminar, algo empieza. Rosa Montero no ha escrito solamente la historia de una mujer invisible que, de pronto, se transforma. Ha escrito la historia de alguien que descubre que la invisibilidad también puede ser una forma de encierro. Rosa suele saber hacia dónde va cuando empieza a escribir. Primero aparece ese “huevecillo” del que tantas veces ha hablado y después vienen los cuadernos, la trama, los personajes, el largo trabajo de construir una novela antes de sentarse a escribirla. Pero Clarita no llegó así. Llegó sin pedir permiso. Rosa estaba escribiendo otra historia y aquella mujer apareció. Escribió unas páginas y pensó: “Esta señora que aparece por aquí va a ser para mí” (no sabemos quien se queda a quien…). Y a partir de ahí ocurrió algo que, después de tantos años escribiendo, todavía podía ser nuevo: Rosa no sabía lo que iba a pasar. Tuvo que descubrirlo al mismo tiempo que Clarita. Quizá por eso las dos están metidas en una aventura tan vertiginosa. Porque debajo del humor, de la ironía, de esa oficina que parece una pequeña selva humana, de los personajes grotescos y de la intriga, hay algo mucho más profundo: una mujer que ha aprendido a sobrevivir ocupando cada vez menos espacio y que, cuando la vida la pone contra las cuerdas, empieza a preguntarse quién podría ser si dejara de vivir únicamente para no sufrir.

Como siempre, Rosa Montero nos ha regalado una entrevista deslumbrante, repleta de sabiduría y de su excelente buen humor. Con ella hemos hablado de esta novela que enlaza la novela psicológica, la sátira social, la comedia, el thriller, la novela de transformación; de que ha dicho que esta novela habla de cosas terribles: del poder cuando humilla, de las pequeñas crueldades que terminan destruyendo a una persona, de esa supuesta normalidad que decide quién encaja y quién queda fuera. Y,  de que, sin embargo, esta es, quizá, la novela suya con más sentido del humor. Ahí está el prodigio de Clarita. Que una historia sobre el miedo pueda convertirse en una historia sobre la esperanza. Rosa ha contado que estaba, y está, muy preocupada por el mundo en que vivimos. Y que necesitaba demostrarse a sí misma que incluso en los momentos más oscuros un ser humano puede volver a ponerse en pie, reinventarse y encontrar una manera digna de seguir viviendo. Tal vez por eso Clarita no termina simplemente saliendo de un banco. Sale al mundo.

Rosa cuenta lo difícil que es ser diferente desde la infancia porque los demás te atizan y, entonces, te escondes. Clarita Rincón (la del rincón) lleva treinta años haciéndolo. Treinta años en un banco, viendo pasar a los demás, escuchando sus conversaciones, observando sus alianzas, sus miedos, sus pequeñas miserias y sus ceremonias de poder. Treinta años aprendiendo a no llamar la atención, a vestirse para resultar invisible, a ordenar el mundo en listas y cuadrículas, a repetir rituales que le permiten mantener a raya el caos. Hasta que llega el último día. El día de su jubilación. Y ese día, que debería ser simplemente el último de una vida perfectamente ordenada, se convierte en otra cosa. Y, entonces sucede algo: la mujer que siempre se había sentido pequeña empieza a descubrir que quizá no era pequeña. Quizá simplemente estaba encerrada. Como ha dicho Rosa, “descubre su potencial”. Y Rosa Montero escribe de Clarita con humor, con ternura, con una mirada muy aguda sobre el poder, la humillación, la soledad y esa extraña maquinaria que construimos los seres humanos para decidir quién pertenece y quién queda fuera.  Clarita nació casi sin avisar. Una mujer que, según nos cuenta, empezó siendo apenas treinta líneas escritas mientras estabas enferma y terminó convirtiéndose en una novela que la  arrastró durante seis meses. Quizá por eso Clarita tiene algo de criatura recién nacida. O quizá algo de esas personas que, después de permanecer mucho tiempo en silencio, un día encuentran por fin la puerta y sale del rincón, y la abre. Acaso, como Rosa Montero que, con esta novela, ha abierto una puerta nueva a su excelente literatura.

Gracias Clarita por irrumpir en la vida de Rosa Montero, ¿seguiréis viviendo nuevas aventuras juntas?

Rosa Montero es escritora y periodista, autor además de veinte novelas, así como de libros infantiles, de relatos y de no ficción. Entre otros muchos premios ha obtenido, el Nacional de Periodismo y el Nacional de las Letras Españolas

 

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Palabra de poeta con Tilsa Otta Vildoso:

Tilsa Otta, poeta, narradora, escritora, artista audiovisual y creadora multidisciplinar peruana,  en el espacio Palabra de poeta: Tilsa Otta Vildoso, nacida en Lima, es es poeta, narradora, escritora, artista audiovisual y creadora multidisciplinar. Antes de eso fue una mística mochilera solitaria. Ha publicado los poemarios “Mi niña veneno en el jardín de las baladas del recuerdo” (2004, Álbum del universo bakterial, Perú; 2021, Editorial Neutrinos, Argentina); “Indivisible” (2007, AUB, Perú), “Antimateria. Gran acelerador de poemas” (2014, Neutrinos, Argentina; 2015, Pesopluma, Lima; 2016, Juan Malasuerte, México; Nuevos clásicos, Bolivia, 2022), «La vida ya superó a la escritura» (Editorial Juan Malasuerte, México-Lima 2018; Nuevos clásicos, Bolivia, 2022; Caleta Olivia, Argentina, 2023; Cuneta, Chile, 2024), “Dos pequeñas islas mirándose fijamente” (2023, Mansalva) además del libro de cuentos “Un ejemplar extraño” y el cómic «VA» en co-autoría con Rita Ponce de León (Contexto Editorial, 2017; 2025, Espíritu, México). Ha publicado dos libros de poesía para niños “Ideario. Ejercicios para imaginar y jugar” y “Poemas escondidos”. En 2020 Penguin Random House lanzó su primera novela, titulada “Lxs niñxs de oro de la alquimia sexual”. «The purity of air», antología bilingue de sus cuentos, se editó en Inglaterra en el 2020 con Perrito House. En 2021 presentó la biografía “Pepe Villalobos. El rey del festejo”, co escrita junto a su padre, Vicente Otta y en el 2022 publicó “Cuaderno de los días reunidos”, experimento de escritura colectiva al cual invitó a 31 poetas de Iberoamérica. Estudió Dirección de cine y fotografía y ha realizado alrededor de 20 piezas audiovisuales de ficción y no ficción. Ha impartido talleres de creación poética para adultos y niños en museos, escuelas, galerías, festivales internacionales, espacios autogestivos y su propia casa. También escribe guiones y artículos sobre arte y cultura. Su obra ha sido traducida a diversas lenguas, entre ellas inglés, italiano, portugués, griego y alemán. Ha obtenido premios del Ministerio de Cultura del Perú, la Bienal de Poesía del ICPNA y Pasaporte para un artista. Vive entre Lima y Ciudad de México. En noviembre presentará una instalación en la primera Bienal de Arte de Yucatán. “La vida ya superó a la escritura”, el libro de donde provienen los

De su obra ha dicho Paul Guillén: “Alguien dijo que la poesía es canto, pero los poetas ya no cantan. Tilsa Otta es una cantante, una rockstar que no tiene lectores: tiene fans y seguidores”. Por su arte, Luna Miguel, afirma: “Tilsa Otta es nuestra Hildegard von Bingen, ha sido tocada por Dios y ha venido a enseñarnos su mensaje visibilizador de la bisexualidad y del amor plural”; Miuccia Prada, afirma: “quedamos encantados con la naturaleza experimental, inventiva y deliciosamente sensual de tu prosa”. Y Mariano Blatt asevera: “A Tilsa Otta hay que leerla entera, porque la suya es una obra única, llamativa, distinta a las demás. No hay una línea de lo que Tilsa escriba que no deba ser leída. Es lista, original, juguetona, brillante, dulce, sagaz, ágil, liviana, colorida y rica en sentidos. La suya es una poesía que está ahí, a la vista de todo, pero que a la vez revela algo que viene de algún otro lado.  ¿Cómo lo hace? A Tilsa hay que leerla y releerla, estudiarla, tratar de entenderla y resignarse a ser envuelto por su energía misteriosa. Celebremos, no muy a menudo se tiene el privilegio de ser contemporáneos de una de las más grandes poetas de nuestra lengua. Con Tilsa nos pasa eso”

En Tilsa Otta la poesía no parece tener una frontera definida. Su escritura se desplaza por distintos géneros: poesía, narrativa, cine, biografía, los talleres o la crítica de arte; por distintos lenguajes y disciplinas, habla de su gusto por jugar con las estructuras poéticas, incluso con formas aparentemente elementales, como el acróstico, para darles la vuelta y convertirlas en una reflexión sobre la propia poesía; incorpora el juego, la imaginación, el humor, la experimentación y también la oscuridad. A Tilsa le interés el poema como artefacto. las palabras son materia susceptible de ser manipulada, combinada y puesta en movimiento, tienen vida propia y el poema consiste, en buena medida, en descubrir qué sucede cuando se encuentran.  Tilsa Otta ha hablado del placer de enlazar palabras y de comprobar cómo estas van transformando continuamente sus significados. Compara ese proceso con intentar reunir un conjunto de aves que siempre tienden a emigrar. Ahí está el descubrimiento y la experimentación con el lenguaje; la imaginación y la emoción como territorio de creación, más allá de las fronteras literarias; la libertad de transitar entre disciplinas sin someterse a una identidad artística fija; su atracción por, descubrir cosas que todavía no sabe hacer, por no repetirse y por mantener abierta la posibilidad de la sorpresa, que expresa diciendo: “Me interesa hacer cosas que sean nuevas para mí”.

Pegando la Hebra, dirige y presenta, María Vicenta Porcar, control de sonido, Juan Lafuente. 99.9 Valencia Radio (España) y www.la999.es. Podcast: en la web y App de la emisora, Ivoox, Spotify, Youtube, etc.


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