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Entrevista a Rosa Montero que viene “acompañada” de la protagonista de su última novela Rosa Montero
“Un día en la vida de Clarita”, una novela diferente a todas las de esta autora excepcional
Ha pasado treinta años aprendiendo a ocupar el menor espacio posible. Treinta años llegando a la misma hora, haciendo las mismas cosas, observando sin ser observada, soportando pequeñas humillaciones que, una tras otra, van dejando a una persona sin sitio dentro de sí misma. Hasta que llega el último día. Y resulta que aquel día, precisamente aquel día en el que todo debería terminar, algo empieza. Rosa Montero no ha escrito solamente la historia de una mujer invisible que, de pronto, se transforma. Ha escrito la historia de alguien que descubre que la invisibilidad también puede ser una forma de encierro. Rosa suele saber hacia dónde va cuando empieza a escribir. Primero aparece ese “huevecillo” del que tantas veces ha hablado y después vienen los cuadernos, la trama, los personajes, el largo trabajo de construir una novela antes de sentarse a escribirla. Pero Clarita no llegó así. Llegó sin pedir permiso. Rosa estaba escribiendo otra historia y aquella mujer apareció. Escribió unas páginas y pensó: “Esta señora que aparece por aquí va a ser para mí” (no sabemos quien se queda a quien…). Y a partir de ahí ocurrió algo que, después de tantos años escribiendo, todavía podía ser nuevo: Rosa no sabía lo que iba a pasar. Tuvo que descubrirlo al mismo tiempo que Clarita. Quizá por eso las dos están metidas en una aventura tan vertiginosa. Porque debajo del humor, de la ironía, de esa oficina que parece una pequeña selva humana, de los personajes grotescos y de la intriga, hay algo mucho más profundo: una mujer que ha aprendido a sobrevivir ocupando cada vez menos espacio y que, cuando la vida la pone contra las cuerdas, empieza a preguntarse quién podría ser si dejara de vivir únicamente para no sufrir.

Como siempre, Rosa Montero nos ha regalado una entrevista deslumbrante, repleta de sabiduría y de su excelente buen humor. Con ella hemos hablado de esta novela que enlaza la novela psicológica, la sátira social, la comedia, el thriller, la novela de transformación; de que ha dicho que esta novela habla de cosas terribles: del poder cuando humilla, de las pequeñas crueldades que terminan destruyendo a una persona, de esa supuesta normalidad que decide quién encaja y quién queda fuera. Y, de que, sin embargo, esta es, quizá, la novela suya con más sentido del humor. Ahí está el prodigio de Clarita. Que una historia sobre el miedo pueda convertirse en una historia sobre la esperanza. Rosa ha contado que estaba, y está, muy preocupada por el mundo en que vivimos. Y que necesitaba demostrarse a sí misma que incluso en los momentos más oscuros un ser humano puede volver a ponerse en pie, reinventarse y encontrar una manera digna de seguir viviendo. Tal vez por eso Clarita no termina simplemente saliendo de un banco. Sale al mundo.

Rosa cuenta lo difícil que es ser diferente desde la infancia porque los demás te atizan y, entonces, te escondes. Clarita Rincón (la del rincón) lleva treinta años haciéndolo. Treinta años en un banco, viendo pasar a los demás, escuchando sus conversaciones, observando sus alianzas, sus miedos, sus pequeñas miserias y sus ceremonias de poder. Treinta años aprendiendo a no llamar la atención, a vestirse para resultar invisible, a ordenar el mundo en listas y cuadrículas, a repetir rituales que le permiten mantener a raya el caos. Hasta que llega el último día. El día de su jubilación. Y ese día, que debería ser simplemente el último de una vida perfectamente ordenada, se convierte en otra cosa. Y, entonces sucede algo: la mujer que siempre se había sentido pequeña empieza a descubrir que quizá no era pequeña. Quizá simplemente estaba encerrada. Como ha dicho Rosa, “descubre su potencial”. Y Rosa Montero escribe de Clarita con humor, con ternura, con una mirada muy aguda sobre el poder, la humillación, la soledad y esa extraña maquinaria que construimos los seres humanos para decidir quién pertenece y quién queda fuera. Clarita nació casi sin avisar. Una mujer que, según nos cuenta, empezó siendo apenas treinta líneas escritas mientras estabas enferma y terminó convirtiéndose en una novela que la arrastró durante seis meses. Quizá por eso Clarita tiene algo de criatura recién nacida. O quizá algo de esas personas que, después de permanecer mucho tiempo en silencio, un día encuentran por fin la puerta y sale del rincón, y la abre. Acaso, como Rosa Montero que, con esta novela, ha abierto una puerta nueva a su excelente literatura.

Gracias Clarita por irrumpir en la vida de Rosa Montero, ¿seguiréis viviendo nuevas aventuras juntas?

Rosa Montero es escritora y periodista, autor además de veinte novelas, así como de libros infantiles, de relatos y de no ficción. Entre otros muchos premios ha obtenido, el Nacional de Periodismo y el Nacional de las Letras Españolas.


Pegando la Hebra, dirige y presenta, María Vicenta Porcar, control de sonido, Juan Lafuente. 99.9 Valencia Radio (España) y www.la999.es. Podcast: en la web y App de la emisora, Ivoox, Spotify, Youtube, etc.