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Santiago Díaz nos presenta, “El amo”, segunda parte de la trilogía de Jotadé Santiago Díaz
“Sin las mujeres que le rodean, Jotadé no sería nada”
Hay personajes que no piden permiso. Entran en la historia como entrarían en un bar: mirando, midiendo… y, si hace falta, rompiendo algo. Personajes que no caben en su propia historia. No porque les falte espacio, sino porque están hechos de una materia contradictoria: lealtad y desobediencia, humor y violencia, instinto y conciencia. Jotadé Cortés, corazón de El amo, segunda entrega de la serie iniciada con Jotadé, pertenece a esa estirpe incómoda que no se deja domesticar ni por la ley ni por la literatura.

El protagonista de El amo, es exactamente eso: policía, gitano, incómodo en cualquier sitio donde esté. Un tipo que no termina de creer en las normas… pero sí en las personas. Y eso, a veces, es bastante más peligroso. Detrás, al lado, o quizá en él mismo, está Santiago Díaz Cortés, que antes de ponerse a escribir novelas ya había contado más de seiscientas historias en televisión, donde aprendió que una historia no puede permitirse el lujo de aburrir y que cada escena debe empujar a la siguiente. Esa herencia se percibe en una prosa que avanza con una cadencia casi física: capítulos breves, diálogos que desnudan. Aquí no hay tiempo muerto, los capítulos son cortos, los diálogos disparan la acción… y cada giro, sorprendente, parece inevitable. Pero lo interesante no es solo lo que pasa, sino lo que queda después. Porque en esta historia el crimen no es solo un crimen: es poder, control, dominación. Y en medio de todo eso, un personaje que se mueve en esa zona incómoda donde la ley y la justicia ya no son exactamente lo mismo. Así que la pregunta no es solo quién es el culpable… aquí lo sabemos desde el principio y casi que ya estaba sugerido al final de la anterior novela, sino algo más inquietante: hasta dónde estaríamos dispuestos a llegar nosotros ¿qué habríamos hecho nosotros en su lugar?; ¿qué significa ser justo cuando la ley no basta? ¿Qué precio tiene la lealtad cuando entra en conflicto con todo lo demás? Jotadé no responde: actúa. Y al hacerlo, obliga al lector a enfrentarse a una verdad incómoda, que quizá la ficción sirve, entre otras cosas, para permitirnos desear y realizar imaginariamente a través del personaje, lo que jamás haríamos en la vida real. Publicado el 12 de marzo, en menos de dos meses ya va por la cuarta edición.

Santiago Díaz publicó su primera novela, Talión a la vez que, La novia Gitana, de Carmen Mola de la que forma parte su hermano Jorge Díaz Cortés. Nos ha hablado del pique entre hermanos. Pero luego, al preguntarle por su atracción por el mundo gitano sabemos que hace años le propusieron hacer una seri sobre La Paca, una traficante gitana que operaba en Mallorca y se empapó del mundo gitano y descubrió muchas cosas (antes de la novia gitana, ¿eh?): de su vinculación con el tráfico de droga, pero también de su amor a la familia, el respeto por los mayores, al patriarca… Le decimos que Joadé tiende un puente entre gitanos y payos, porque unos y otros le aman. No es un gitano que quiere ser payo. Él está orgulloso de ser gitano, pero que ve las virtudes y los defectos ambos. “Me parecía divertido de hacer que fuera gitano por lo raro que es. Existen pocos polis gitanos. Me gustaba que no encajase en ninguno de los dos lados. Los gitanos y los payos viven juntos, pero nunca se terminan de integrar. No intento reivindicar nada.

Me apetecía contar una parte de la sociedad. Quería juntar dos mundos aparentemente incompatibles a través del personaje de Jotadé Cortés (que tiene el mismo apellido que el segundo de Santiago).” También hablamos de las mujeres en la vida de Jotadé: “sin ellas no sería nadie”. Su madre trabaja de sol a sol en el mercadillo; Lola su mujer, le sostiene; Verónica, su compañera policía le frena algunas “ilegalidades”; y Lucía es su gran amiga y confidente. Todos los personajes secundarios son muy potentes.

Díaz suaviza la dureza de los crímenes con el estupendo humor de Jotadé (“Lola no se queda embarazada porque tengo los espermatozoides desganaos”) y la ternura de la familia del inspector viudo Iván Moreno, de sus hijos y Carmen, su suegra, que le busca novia. Repasamos con Santiago los elementos de sus novelas que las hacen tan adictivas: excelente planteamiento inicial con un fuerte comienzo.; la tensión; alternar los capítulos que son cortos; un tempo rápido con mucha acción; un protagonista disfuncional; secundarios potentes; diferentes relaciones personales; un buen argumento con diferentes hilos que incorporan con habilidad; una gran sencillez en su escritura, prosa suelta, afilada, coloquial y fluida; diálogos excelentes que revelan a los personajes y hacen avanzar la acción; giros constantes, pero lo hace de manera natural, sin trucos baratos; cada revelación es un golpe certero que resuena con fuerza; introduce indicios con precisión sin que haya nada previsible; la narración avanza con una cadencia hipnótica, sin perder nunca el pulso; la crítica social subyacente es uno de sus grandes aciertos; con un final alucinante que aclara muchas cosas, todas ellas con sentido. Santiago ha comentado todos estos puntos con esa fluidez conversacional que refleja en los excelentes diálogos de sus novelas. También lo ha hecho sobre los dos tipos de psicópatas que aparecen en la novela: el malo con un objetivo, Pedro Osborne, y Alejandro Nuero, el malo primigenio del mal por el mal. ¿Cuánto sabe Santiago de la naturaleza humana!¡ Qué bien traza el perfil psicológico de los personajes! Así que, crea con Jotadé un personaje que “no hace nada por su propio interés, no ambiciona dinero ni poder. Para sobrevivir en ambos mundos, no puede seguir la ley al pie de la letra ni respetarlo todo, aunque la lealtad hacia los suyos: comunidad y amigos, como Lucía y Verónica., es muy importante y, si tiene que saltarse la ley por ellos, lo hace sin dudarlo porque está a veces contra la ley, pero no contra su idea de justicia. Jotadé es un regalo de personaje del que nos hemos enamorado. Gracias, Santiago Díaz.

Pegando la Hebra, dirige y presenta, María Vicenta Porcar, control de sonido, Juan Lafuente. 99.9 Valencia Radio (España) y www.la999.es. Podcast: en la web y App de la emisora, Ivoox, Spotify, Youtube, etc.