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Sergio Romero vuelve a Valencia para homenajear a dos grandes de la canción: Raphael y Camilo Sesto
Pellicer (Abierto a Mediodía): «En la radio lo más difícil es transmitir ideas sin ofender»
Por Inma Aznar.
09.12.25
La gran batalla por la dignificación de mi profesión no es contra las marcas, sino contra la pereza intelectual y la confusión de roles.
Y yo la ejerzo a través del entramado de las redes, en la radio y en las aulas
Necesitamos profesionales, no meros altavoces de moda que desinforman y que se disfrazan de tendencia jugando a ser periodistas de moda.
Hemos llegado a un punto donde parece que para “analizar” una colección solo necesitas saber posar en la front row y tener un código de descuento. Este es el drama: la sociedad exige al periodista de moda un conocimiento enciclopédico (historia, sostenibilidad, economía, sociología) y todo esto resumirlo en 15 segundos.
Y este es el reto o el drama en cuestión
Formarse no es solo saber quién fue Poiret. Y formarse en moda no es negociable. Es entender la cadena de suministro, la legislación laboral, el impacto medioambiental real y el ecosistema económico del lujo.
Es dominar las herramientas para entrevistar a un diseñador y preguntarle sobre sus márgenes, tejidos y proyección en lugar de sobre su inspiración.
El periodismo es análisis y crítica, no solo palabras vacías a golpe de filtro o a golpe de podcast o videopodcast que es peor. Cuando se confunde al profesional (que tiene lealtad al lector) con el creador de contenido (cuya lealtad es a la marca que patrocina), la integridad informativa se va por el sumidero de un press trip.
La dignificación empieza cuando el periodista se niega a ser un creador de copy, yo soy de las de raza, de las de antes: ¡A teclear con rabia (y con un buen manual de estilo )!
Compañeros: ¿Qué hacemos contra el intrusismo laboral en medios y redes en nuestra industria?
